Nuestra historia
Sobre el dueño
Abrí esta tienda porque no quería un trabajo con horario fijo. Quería un trabajo que se adaptara a la vida, y no al revés.
Así que aprendí cada paso yo mismo: imprimir en 3D cada figura, limpiar las impresiones, pintarlas a mano y luego empaquetarlas y enviarlas. Durante mucho tiempo, cada pieza de esta web pasó solo por mis manos.
Cuando crecieron los pedidos, tuve que elegir: contratar personal y poner turnos, o buscar otra manera. Elegí otra manera.
Sobre las pintoras
Nuestras pintoras son mujeres que trabajan desde casa, muchas de ellas madres que cuidan de niños pequeños. No son empleadas y nadie trabaja por turnos. Cada pieza es un encargo: una pintora lo acepta cuando tiene tiempo, lo pinta a su ritmo y cobra en cuanto pasa nuestro control de calidad.
- Sin horario fijo ni plazos. Si un hijo se pone enfermo o la familia la necesita, el trabajo espera.
- Cobra cada pieza terminada, en cuanto pasa la revisión.
- El mismo nivel de pintura en cada pieza, la pinte quien la pinte.
Por qué "Se envía en un plazo de 30 días"
No prometemos una fecha fija, a propósito. Así nuestras pintoras tienen margen para organizarse con su familia, y tu pieza se pinta con cuidado, sin prisas. Cuando compras aquí, pagas por una pieza real y das un ingreso real y flexible a alguien que lo necesita.